
INGLATERRA: BREVE HISTORIA DE UN REINO UNIDO
Su territorio fue testigo de violentas luchas entre muy distintas culturas, que con el pasar del tiempo, fueron conformando una sociedad compleja y muy avanzada. Indiscutido líder europeo y potencia mundial durante siglos, expandió su área de influencia hasta en los más remotos rincones del mundo. Centro del nacimiento del capitalismo moderno y jugador fundamental en las dos guerras mundiales contemporáneas, Inglaterra arrastra una apasionante y casi inabarcable historia.
Los estudios históricos han determinado que los primeros habitantes que pasaron por la isla - que hoy se conoce como Inglaterra- llegaron en el año 4.000 AC. Más adelante, en el siglo V A.C, arribaron los celtas provenientes desde Europa central y ocuparon la región sur de la isla. Siglos después, en el año 43 AC y durante el apogeo del Imperio Romano, milicias romanas ocuparon la porción sur y centro de la isla, estableciendo una frontera militarizada como separación con las tribus mas aguerridas del norte que resistieron el avance extranjero. En su etapa expansiva y con su afán de conquista, los romanos influyeron profundamente sobre los celtas, a quienes transmitieron gran parte de su bagaje cultural, modos de organización y costumbres.
En el año 410, el Imperio Romano se retiró de la isla que, para ese momento, comenzaba a ser objeto de las incursiones de pueblos bárbaros sajones, normandos y jutos. Los celtas romanizados fueron desplazándose hacia el sur, al tiempo que comenzaba a expandirse el cristianismo entre los viejos y nuevos habitantes. Con el tiempo, las comunidades se fueron integrando en torno a los feudos bardos nacidos en las distintas regiones.
En el siglo IX, la constante agresión de los vikingos favoreció la unión de los feudos y la formación de una identidad política entre ellos. Largas luchas intestinas dieron como resultado la primacía a los sajones sobre las razas celtas y los restos que aún sobrevivían del Imperio Romano.
Luego de siglos de enfrentamientos, el ímpetu vikingo fue cediendo. En 1066, el duque de Normandía, descendiente de los vikingos asentados en el norte de Francia unos siglos antes, desembarcó en Inglaterra y conquistó su territorio tras derrotar al monarca sajón Haroldo de Wessex en la batalla de Hastings. Se proclamó rey con el título de Guillermo I de Inglaterra y reemplazó a los nobles locales por normandos franceses.
En 1189, Ricardo “Corazón de León” asumió el reinado de Inglaterra y poco tiempo después debió partir hacia Tierra Santa en la Tercera Cruzada, que terminó en fracaso. De regreso a Inglaterra, Ricardo fue capturado por el duque de Austria y entregado al emperador alemán Enrique IV. En 1194 logró la liberación tras pagar un alto rescate. Volvió a su Inglaterra y sometió a su hermano Juan Sin Tierra (posterior rey) quien -durante su ausencia- había estado conspirando con Felipe para usurpar el trono inglés, pero su ineptitud lo llevó a perder los territorios del norte de Francia. La derrota condujo a una rebelión de los nobles en 1215, que lo obligaron a aceptar una Constitución que repartía el poder con los estamentos medios de la monarquía a cambio de mantenerse en el trono. La puja de los sectores medios y bajos de la nobleza continuaría bajo el reinado de Enrique III, que también se vio obligado a otorgar concesiones y compartir su poder con un parlamento. El intento de Enrique III de someter a los nobles con ayuda del Papa, condujo a una guerra civil en Inglaterra. Enrique III fue hecho prisionero por los rebeldes liderados por Simón de Monfort en 1264. El gobierno surgido de la rebelión duró hasta 1265, cuando Monfort fue ejecutado y Enrique III repuesto en el trono.
Una disputa por la corona de Francia entre Eduardo III de Inglaterra y Felipe de Balois, candidato de los nobles franceses, condujo a la guerra de los Cien Años desatada en 1337. La guerra fue en realidad un conflicto crónico interrumpido en Inglaterra por intrigas palaciegas, guerras por la sucesión del trono, la peste negra que asoló al país 1348 y una violenta rebelión campesina en 1381.
Pese a que los ingleses habían logrado dominar una parte importante de Francia, los galos lograron reponerse bajo la inspiración de Juana de Arco e imponerse sobre sus adversarios. Gracias a esa contraofensiva, lograron que Carlos VII fuera coronado rey de Francia. Finalmente, en 1453 los franceses completaron la reconquista de sus territorios.
La guerra de Las Rosas, librada entre 1455 y 1487 entre las casa de Lancaster y York por la sucesión del trono, llevó al debilitamiento de la nobleza inglesa y al surgimiento de la burguesía como actor político relevante.
En 1534, airado porque el Vaticano se negaba a anular uno de sus frecuentes matrimonios, Enrique VIII creó la iglesia anglicana como entidad católica regida por el estado y con el rey como autoridad máxima. Con el ascenso al trono de María I en 1554, la iglesia volvió a ser vaticana. Sin embargo, con la muerte de la monarca en 1558, se volvió al anglicanismo y de forma definitiva.
En 1642, tras la muerte de la reina Isabel I, asume el trono inglés Jacobo I de Escocia. Por derecho de herencia se proclama soberano de Inglaterra, Gales y Escocia. El autoritarismo del monarca condujo a tres guerras civiles entre partidarios del rey y del parlamento. La primera transcurrió entre 1642 y 1645 y tuvo en Oliver Cromwell al líder mas celebre de los parlamentaristas. La segunda fase se inició en 1648 cuando el rey Carlos I se alió a los escoceses para atacar a los parlamentaristas. Las tropas de Cromwell fueron derrotadas, Carlos I fue decapitado y poco tiempo después se declaró la república inglesa. En 1649 estalló la tercera guerra civil entre los republicanos y los monárquicos que resistían en Irlanda y Escocia. Cromwell volvió a vencer y en los años siguientes se dedicó a centralizar el poder. La república inició un periodo de modernización de las costumbres y de tolerancia religiosa, que se vio ensombrecido por el autoritarismo de Cromwell. Tras su muerte, en 1660 el Parlamento nombró rey de Inglaterra a Carlos II.
Mientras tanto, la monarquía lanzó una activa campaña de exploración y conquista de territorios en América del Norte, Asia, Oceanía y África, que llevó a la construcción del imperio más poderoso de su tiempo. Paralelamente, la Revolución Industrial iniciada en el siglo XVIII en Inglaterra le dio un impulso fenomenal a su economía y fortaleció su poderío militar y político. Su papel crucial en la derrota del imperio napoleónico sacó del paso a sus principales competidores en los mercados externos.
En 1707, Inglaterra y Gales se unieron a Escocia para formar el Reino de Gran Bretaña mediante el Acta de la unión. En 1800, Irlanda se sumaría al Reino Unido, aunque informalmente era un dominio de la corona desde que fuera militarmente ocupado en 1691. El esplendor logrado por el Imperio británico, dueño de numerosas posesiones en todo el mundo, poseedora de una fuerza militar sin rivales y con un control de la mayor parte de los mercados, se extendió hasta 1914.
LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL
Las tensiones con Alemania, que comenzaba a perfilarse como una potencia europea con crecientes intereses coloniales, condujeron a una inevitable confrontación. La muerte del heredero de la corona austrohúngara en Sarajevo en 1914, activó el sistema de alianzas que llevó al Reino Unido a aliarse con Francia y Rusia para enfrentar a los alemanes y austriacos. La Primera Guerra Mundial finalizó con una victoria del bando que integraba Inglaterra. Pero el costo del triunfo fue desproporcionado: 900.000 soldados británicos murieron en el campo de batalla y el país emergió de la guerra profundamente endeudado. La anexión de las colonias otomanas y alemanas fue un aliciente que apenas logró compensar las pérdidas.
Por otra parte, durante la guerra los católicos irlandeses habían lanzado una rebelión independentista, que si bien fue reprimida duramente, obligó a aceptar en 1922 la partición de la isla y la independencia del centro y el sur. A partir de 1927, el país cambió su denominación a Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte. El norte irlandés, dividido entre católicos y protestantes, sería una fuente de problemas constantes para el Reino Unido por la preferencia del reino hacia los protestantes y la rebeldía de los católicos.
FIN DE LA PRIMERA, SE AVECINA LA SEGUNDA
El tratado de Versalles -que dio fin a la Primera Guerra Mundial-, en lugar de solucionar los causales de la guerra, los agudizó al imponer duras imposiciones a los derrotados. La Gran Depresión de los años 30 profundizó la crisis británica y mostró su retroceso frente a otras potencias de la época. Cuando el régimen nazi comenzó a amenazar a sus vecinos y anexó a Austria y Checoslovaquia, el gobierno de Neville Chamberlain se mostró tibio y complaciente con Alemania. El no haber contenido a Adolfo Hitler demostró ser un error estratégico cuando en septiembre de 1945 los nazis invadieron Polonia e iniciaron un arrollador avance invasor sobre Francia, Bélgica, los Países Bajos y el resto de Europa occidental a excepción de España, Portugal y algunos estados menores. En 1941, Alemania invadió a Rusia y sus aliados japoneses avanzaron sobre las posesiones británicas en Asia y Oceanía. La Italia fascista se sumó al martirio británico con al ataque a las posesiones mediterráneas de esa nación.
Tras la derrota de Francia y con los soviéticos en constante retroceso, Inglaterra se vio sometida a un feroz aislamiento. Las bombas arrojadas por los aviones nazis causaron importantes daños en las ciudades y centros industriales, además de cientos de miles de bajas en la población civil. El liderazgo del Primer Ministro Winston Churchill, sucesor de Chamberlain, fue crucial para que la nación resistiera la embestida alemana. No fue menor el aporte de los pilotos de la Royal Air Force, que en inferioridad de condiciones derrotaron a la poderosa Luftwaffe nazi.
La asistencia de los Estados Unidos fue crucial para que el Reino Unido resistiera la ofensiva nazi. Inmensas cantidades de pertrechos y alimentos sostuvieron a Londres. Cuando EEUU ingresó en la guerra en 1941 volcó la victoria para el bando aliado y en mayo de 1945 se rindieron las últimas unidades alemanas. En agosto, los japoneses hicieron lo propio.
Los acuerdos entre las cuatro potencias principales aliadas (EEUU, URSS, Francia y el Reino Unido) previeron el reparto del mundo en zonas de influencia durante la posguerra. La inmensa destrucción provocada por la guerra, las deudas contraídas con EEUU y el crecimiento estratégico norteamericano mostró que el tiempo del Reino Unido como principal potencia del mundo había quedado atrás. La crisis económica que atravesó el Reino Unido, se sumó al proceso de independencia de las colonias, que en un lento pero imparable goteo fueron alejándose del imperio. Las tropas de la colonia intentaron frenar la rebelión en las colonias, pero primó finalmente la idea de aceptar la emancipación de los territorios en un proceso que garantizase que los lazos políticos y económicos con estos territorios fueran preservados.
LA TERCERA: LA GUERRA FRÍA
Al desatarse la Guerra Fría, el Reino Unido formó parte de la alianza occidental. Unió sus zonas de influencia con Francia y los Estados Unidos para enfrentar a los soviéticos como un bloque monolítico liderado por Washington. En 1956, cuando aliado con Francia e Israel invadió Egipto tras la nacionalización del Canal de Suez, Estados Unidos ordenó a sus aliados la retirada inmediata. Humillada y expuesta en su debilidad, Londres aceptó un rol secundario dentro de la alianza occidental. Aun así, desarrolló una fuerza nuclear independiente e intentó sostener una fuerza militar de alcance global.
Desde 1960 en adelante, el Reino Unido intentó reconstruir su economía y adaptarse a los nuevos tiempos. En Irlanda del Norte, los terroristas irlandeses del IRA lanzaron una agresiva campaña de ataques que llevó la violencia a las puertas mismas del gobierno británico. En 1979, asumió como Primer Ministro la conservadora Margaret Tatcher. Decidida a revertir la decadencia británica, Tatcher lanzó un duro programa de ajuste para racionalizar el gasto del Estado, que agudizó las tensiones sociales y elevó el índice de desempleo a niveles record.
El 2 de abril de 1982, Argentina ocupó militarmente las Islas Malvinas, archipiélago que reclamaba desde 1833 y que era defendido por una pequeña guarnición británica. El gobierno británico organizó la mayor fuerza naval desde la Segunda Guerra Mundial. Con asistencia militar y diplomática norteamericana, los británicos retomaron las Malvinas tras 74 días de combate.
El triunfo en Malvinas revitalizó el orgullo británico y revirtió las políticas de disminución de sus fuerzas armadas. Pero además, le dio a Margaret Tatcher un gran prestigio que le permitió profundizar las reformas económicas y sociales.
En 1991, el Reino Unido fue el principal aliado de los EEUU en la guerra de liberación de Kuwait contra las fuerzas iraquíes. Participó nuevamente en las invasiones de Irak y Afganistán en 2001, campañas que demostraron su intención de convertirse nuevamente en un actor importante del escenario internacional. El conflicto de Irlanda del Norte, que causaba un importante desprestigio, además de numerosas muertes entre civiles y tropas británicas, se canalizó hacia negociaciones políticas y en la actualidad los irlandeses del IRA han anunciado su decisión de abandonar la lucha armada.
La alianza contra el terrorismo global, ha expuesto al Reino Unido a los atentados del 7 de julio de 2005, fecha en que un grupo fundamentalista islámico hizo estallar cuatro bombas en Londres y provocó la muerte de 50 personas.
El Reino Unido ingresó en la Comunidad Económica Europea en 1973 y en la Unión Europea en 1992. Pese a algunas resistencias de los sectores más reticentes a la integración, el gobierno británico ha avanzado en la consolidación de la identidad europea.
Inglaterra: breve historia de un Reino Unido"
Inglaterra está dividida entre un norte de elevaciones moderadas de los Peninos y una región sur caracterizada por amplios valles interrumpidos por colinas y los restos de un antiguo bosque que siglos atrás cubría gran parte de la región. El carácter insular de Inglaterra y la presencia de la corriente del Golfo le dan un clima oceánico templado con registros térmicos mas moderados que otras ciudades situadas a una latitud similar.
la presencia de la corriente del Golfo le dan un clima oceánico templado ”
La economía de Inglaterra forma parte de un sistema mucho más amplio integrado en el aparato productivo del Reino Unido. La economía británica es la sexta economía del planeta.
Su poderoso sector industrial se destaca en la producción aerospacial, armamentista, naval, siderúrgico, automotriz, químico, petrolero, textil, farmacéutica, de maquinarias y electrónica. Marcas de reconocimiento global como Rolls Royce y Jaguar el han dado a la producción inglesa un prestigio de confiabilidad y estética.
El sector agroganadero es un actor económico poco relevante. La actividad ganadera se destaca en la producción de ganado bovino, ovino y equino de gran calidad. La crisis producida por el “mal de la vaca loca” afectó seriamente tanto a la producción como al prestigio de las regiones productoras de carne.
La minería se concentra en la producción de petróleo y gas en los yacimientos del Mar del Norte y en la extracción de carbón.
El sector más importante es el terciario, con un gran desarrollo de los servicios financieros, de seguros, turísticos y de telecomunicaciones
es la sexta economía del planeta. ”
Inglaterra posee cerca del 85% de la población total del Reino Unido. El 87% de sus habitantes proviene de las antiguas razas celtas que habitaron el territorio y de su combinación con las corrientes migratorias normandas, sajonas y romanas. Existen comunidades numerosas de indios (3%), paquistaníes (2,5%) irlandeses (1,2%) y de orientales, africanos, antillanos latinoamericanos.
El idioma de facto es el inglés, aunque las comunidades provenientes de otras regiones utilizan su idioma natal o materno, tales como el hindú, pashtún, mandarín, castellano y otros. En algunas regiones se ha conservado el habla celta, el galés y el irlandés.
La iglesia anglicana es la religión oficial, aunque se acepta la práctica de otros ritos. La primera minoría religiosa es la de los no creyentes, seguidos por los católicos, islámicos y diversas comunidades hinduistas, budistas y sijs.
En algunas regiones se ha conservado el habla celta, el galés y el irlandés. ”
Inglaterra puede ser descrita a partir de un recorrido desde las piedras de la Edad de Bronce a los éxitos del grupo Oasis.
El misterioso monumento prehistórico de Stonehenge en Avebury y los dólmenes repartidos en diversas localidades despierta tanta curiosidad como los restos de un campamento romano en Dorset o la enorme figura de un caballo dibujada en una colina de Ridgeway.
Los castillos ingleses en la campiña, nos llevan a los tiempos del mítico rey Arturo y sus caballeros de la Tabla redonda. No menos espectaculares son los palacios de los tiempos de Guillermo el Conquistador y el posterior periodo victoriano, con su arquitectura recargada que recuerda los tiempos de esplendor imperial, tienen en el Palacio de Westminster, sede del parlamento y en la residencia Real, el Palacio de Windsor, sus manifestaciones más espléndidas. Pero la cultura británica es también el edificio de Abbey road donde los Beatles grabaron sus mejores obras, las calles de White Chappel donde Jack el Destripador perseguía a sus víctimas, el Metro donde la población de Londres resistió el embate bombardero de los nazis y la Torre de Londres donde Ana Bolena esperó la condena dictada por orden de su marido, el rey Enrique VIII.
Otras expresiones propias de la cultura inglesas, son la extrema cortesía de sus modales, la impertérrita paciencia de los guardias frente al palacio Real, los punks que todavía sobreviven rebelándose contra el sistema que los hizo famosos y las obras inmortales de Shakespeare.
La música inglesa recorre todos los estilos desde las composiciones clásicas de Henry Purcell y William Byrd, el barroco de Georg Handel, las elaboradas composiciones de Pink Floyd, el rock eterno de los Rolling Stones, las composiciones universales de los Beatles y la mas reciente estrella del poblado universo musical de Inglaterra, el grupo Oasis.
En los salones victorianos los ingleses siguen reuniéndose a bailar valses, contradanzas, y otras formas de danza en pareja. En la campiña, sobreviven la danza del Giga, el Morris y los bailes tradicionales celtas.
El futbol y en menor medida el rugby y el cricket, forman parte inseparable de la cultura inglesa. Además de haber sido sus inventores, también se hicieron famosos por su apasionada costumbre de alentar a sus equipos favoritos como si cada partido fuera una final de campeonato.
Londres
Londres – o Londinum, como la llamaban los romanos al asentarse en el lugar en el año 43 – es una de las capitales con mayor interés histórico. Desde que fuera designada capital romana en Inglaterra, Londres supo cumplir un papel protagónico en la historia del Europa y luego, del mundo. Los palacios de Westminster y de Buckingham, guardan en sus recintos siglos de decisiones, intrigas y debates. La arquitectura gótica de la Abadía de Westminster, es la mayor iglesia anglicana y escenario de la coronación de cada monarca británico. Aunque Londres posee al menos veinte calles con el nombre de Abbey Road, sólo la que está situada en el distrito de Camden vio surgir las obras de los Beatles. El Museo Británico y su par de Ciencias son quizás los que concentran la más importante colección de objetos antiguos y de especimenes del mundo entero. El Museo Imperial de Guerra, recoge recuerdos y trofeos de las numerosas campañas que supo protagonizar Inglaterra en el proceso de construcción de su imperio. La Torre de Londres y el Puente homónimo, Trafalgar Square, Wembley, White Chappel, Wimbledon y el Royal Albert Hall son apenas algunos de los sitios que el turista apasionado por la historia encontrará en la ciudad inglesa mas famosa.
Avebury
En el condado inglés de Wiltshire, cada equinoccio se congrega una multitud pagana para realizar su ceremonia en el monumento más famoso de la Inglaterra antigua: Stonehenge. Se trata de un círculo de 335 metros de diámetro dibujado con piedras de hasta 50 toneladas, construido por un pueblo desconocido de la Era del Bronce. Se sabe que tenía propósitos religiosos y astronómicos, aunque aun no se tiene certeza del modo en que fue erigido ni cuando fue terminado. A pesar de las extensas investigaciones a las que fue sometido, Stonehenge sigue siendo un misterio de la arqueología. Desde allí se puede viajar al cercano montículo de Sillbury Hill, que tiene una edad aproximada de 5.000 años y es el mayor montículo hecho por los humanos en la antigüedad.
Manchester
Cuando los romanos al mando del general Cneo Agrícola construyeron el fuerte Mamucium, no imaginaron que unos siglos mas tarde en ese sitio surgiría Manchester, una de las urbes más importantes de la isla. Ciudad industrial y comercial por excelencia, Manchester es el sitio para conocer la cuna del Rolls Royce, los distritos donde la Revolución Industrial llevó a Inglaterra a la cima de su poderío y las últimas viviendas que sobreviven de aquellos años, donde se apiñaban las familias de los obreros que la protagonizaron. Aun es posible navegar el Bridgewater Channel, construido en el siglo XVIII para transportar el carbón que abastecía a las fábricas de la ciudad y el Albert Square, un sitio que remonta al visitante a la atmosfera de los tiempos isabelinos.
Yorkshire
La región donde se asienta la ciudad de York estuvo habitada por pueblos cuya antigüedad se remonta a los 10.000 años. Fue convertida en fortaleza por los romanos en el siglo I y desde entonces ha tenido una agitada historia militar. Fue tomada por los sajones, vikingos, daneses, normandos y escoceses. El Multangular Tower es todo lo que queda de las antiguas fortificaciones romanas. El impresionante sistema de defensas de la ciudad puede reconstruirse a partir de las puertas que se han conservado de cada periodo. La puerta de Botham, construida en el siglo XIV, se encuentra cercana a la de Monk, construida en el mismo período por los barbicanos. Es mucho más grande y está adornada con cuatro pequeñas torres que le dan un aspecto propio de las leyendas de caballeros. Una de las más visitadas en la de Welmgate, que antiguamente servía de entrada a la ciudad. La Puerta de Mickelgate Bar, ha sido conservada junto con la muralla adyacente. La Catedral de York es un edificio de etilo gótico cuya construcción, iniciada en 1080, finalizó dos siglos mas tarde. En su interior, se han encontrado los rastros del antiguo asentamiento romano que estaba en el lugar en el siglo I. En la cima de una colina cercana, se encuentran los restos de un antiguo fuerte normando conocido como “Torre de Clifford”. Fue el sitio en donde en 1190 murieron 150 judíos que se habían refugiado en ese sitio para huir de la turba, durante uno de los tantos pogroms antisemitas ocurrido de la época en inglaterra.
Descubrir que el aeropuerto inglés de Heathrow es el más transitado del mundo revela la importancia de este país como centro comercial y turístico. Inglaterra cuenta además con los aeropuertos de Gatwick, Londres, Stansted y Luton.
Los ferrys que viajan desde y hacia los países escandinavos, Francia y España, permiten arribar por mar con facilidad. La tercera opción es tomar el tren que recorre el Eurotúnel por el subsuelo del Canal de la Mancha, y que una a Inglaterra y Francia como rapidez y comodidad. Desde el puerto de Dover parte el servicio de aerodeslizadores.
Para recorrer Inglaterra y su campiña se suelen usar los automóviles rentados. Las rutas, incluso cuando se trata de caminos secundarios, son modernas y bien señalizadas. Se debe recordar que en Inglaterra, como en el resto del Reino Unido, el volante está a la derecha y se conduce por el carril contrario al de la mayoría de los países. Los británicos son muy educados al momento de manejar y sumamente respetuosos de las leyes de tránsito. El sistema de buses conecta a las localidades del interior de manera ágil y económica.
Los trenes británicos son probablemente de los mejores del planeta, ya sea que se trate de los sistemas más modernos y rápidos o los pintorescos convoyes antiguos que aun recorren algunas localidades del interior. La bicicleta es un medio alternativo muy popular para viajar por las zonas rurales Inglaterra.
Roast beef
El Roast Beef inglés es uno de los paltos mas pooulares de Inglaterra. Sin grandes pretensiones, como suele ser todo en la gastronomía inglesa, el Roast Beef es un simple pedazo de carne asada al horno, que suele acompañarse con Yorkshire pudding y papas asados o hechas puré. Se preparan cantidades abundantes y, si sobra suficiente carne, al día siguiente la carne puede ser fileteada para preparar un sándwich o picada junto a la papa, para luego de ser frita con cebolla y chutney (este plato se denomina hash). (Tips: el consumo de carne inglesa cayó desde los tiempos de la epidemia del “mal de la vaca loca”; consuma tranquilo carne de las vacas inglesas, ninguna de ellas ha vuelto a mostrar signos de esa enfermedad)
Fish and chips
Si pregunta a una inglés cual es el plato que más ha comido a lo largo de su vida, seguramente elegirá el Fish and chips. Se prepara con un filete de pescado panado en una combinación de harina, curry en polvo, pimentón y pan rallado. Una vez panados, los pescados se fríen en aceite caliente hasta que se doran. Se lo acompaña con papas fritas y condimentos tales como mayonesa o Ketchup. Es un plato simple y probablemente el mas popular en Inglaterra. (Tips: en algunos restaurantes de Londres se consiguen Fish and chips elaborados con especies exóticas de pescado y especias que pueden sorprender por su sabor)
Yorkshire pudding
El Yorkshire pudding es un comodín de la cocina inglesa que suele aparecer en muchas recetas. Se prepara con una masa de harina y leche. La masa, una vez que cobra consistencia, se amasa hasta que forma un cono. Horneado junto a la carne de vaca o cordero, recoge el jugo que exhala la carne hasta impregnarse del sabor de cada comida. (Tips: a veces es servido como entrada. En los pubs suelen preparare variantes con relleno de verdura o embutidos)
Pudding
English Breakfast
Para los ingleses, arrancar bien el día implica tomar un buen desayuno. Y lo que ellos llaman un “buen desayuno” es una mezcla que para otros paladares puede ser un exceso de grasas y calorías. Consta de panceta, huevos revueltos, porotos estofados, morcilla, papas fritas, huevos fritos, salchichas asadas, tomates, scones (panecillos de harina, centeno o avena típicos de Inglaterra) y vegetales fritos. Se lo come acompañado con té y jugo de naranja. (Tips: el desayuno inglés provee suficiente energía para un día. Si se lo quiere realmente completo, debe ordenarse un “Full Monty”. Los inglese nunca esperan que el extranjero coma todo el desyuno, por el contrario, recomiendan moderación)
Bebidas típicas
Gin
El gin es la versión inglesa de la ginebra holandesa. se produce a partir de la destilación de la cebada sin maltear. El sabor típico se logra agregándole otros componentes para aromatizar el licor, cuya combinación más usual es cardamomo, enebro, cáscara de naranja y de cassia y lirio. Los ingleses adoran el Gin mezclado con agua tónica para crear el celebre Gin Tonic, que puede ser bebido a cualquier hora del día y en cualquier sitio de Inglaterra. El Gin tiene una alta gradación alcohólica (entre 40 y 47 grados), por lo que preferiblemente se bebe rebajada, en vasos pequeños o mezclada con otras bebidas.
Te
Traído de la India hace siglos, el se te ha transformado en un articulo necesario para la vida cotidiana de los ingleses. Suele preferirse las variedades negras del té, especialmente el producido en Sri lanka, India, Kenia y China. Una de las variedades preferidas es el “Earl Gray” que se obtiene de la mezcla de las hojas de té con bergamota. Las hojas molidas se colocan el agua caliente sin llegar a romper el hervor y se les añade “una nube de leche” y, ocasionalmente, azúcar. Pero el té inglés es una ceremonia que implica gestos de cortesía, la invitación a relajarse y, por sobre todo, una oportunidad para beber una exquisita infusión que exige una mano especial para obtener el sabor deseado. (Tips: por alguna extraña razón, se ha extendido la falsa idea que el té inglés debe beberse puntualmente a la cinco de la tarde. En realidad, se lo toma al dejar el trabajo, que puede suceder en cualquier momento de la tarde. Es una merienda que se acompaña con scones o muffins)
Cerveza ale
Los ingleses son afamados bebedores de cerveza. Pero además prefieren un tipo de cerveza denominada “Ale” que se caracteriza por su color pardo y por ser bebida levemente fría (a unos 12 grados centígrados o directamente a temperatura ambiente). La variedad de cerveza que toman los ingleses se produce a partir de la fermentación de la levadura en la parte superior de la barrica. Luego de varios días de fermentación, la cerveza obtenida tiene un nivel de alcohol levemente superior respecto a las variedades rubias. (Tips: el “binge drinking”, era la carrera por comprar el ultimo vaso de cerveza cuando sonaba la campana que anunciaba que se acercaban las 23:00, hora en que se cerraba el expendio de alcohol. Las autoridades derogaron la norma por la cantidad de borrachos que se volcaban a las calles luego de la hora de cierre. Ahora, la campana suena cada tanto para estimular a los clientes, que curiosamente siguen yendo a los mostradores al escucharla)
el Roast Beef es un simple pedazo de carne asada al horno”
Tips:
• No se exige visa a los ciudadanos de la Unión Europea, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y República de Sudáfrica. Para el resto de los países existen excepciones que conviene consultar antes de emprender un viaje al Reino Unido.
• El sistema eléctrico es de 220 V y 50 HZ
• La criminalidad se reduce a la presencia de carteristas en las zonas turísticas y algunas pandillas en zonas marginales de las grandes ciudades. Se trata de un destino seguro y apacible.
• El Reino Unido no adoptó el Euro como moneda. Conviene consultar sobre el tipo de cambio para decidir si comprar libras antes o durante la estadía en el país.
• En Inglaterra está vigente un alerta por terrorismo desde los atentados de 2005. Puede que los turistas sean abordados por policías para pedir documentos y hacer alguitas preguntas. Conviene colaborar con los oficiales para evitar mayores incomodidades.
• El sistema de agua corriente de Inglaterra es completamente confiable.
• Los enchufes eléctricos ingleses suelen ser diferentes a los utilizados en otros países europeos.
• El pago con tarjetas de crédito puede tener un recargo en algunos comercios.
• La propina usual es del 10% de la consumición o de la tarifa del taxi. Algunos comercios cargan la propina directamente en la cuenta.
• El saludo para hombres y mujeres es el apretón de manos. El dar besos, particularmente si se trata de alguien que recién se conoce, es considerado señal de mala educación.
• En Inglaterra suelen formarse colas para adquirir productos o entrar a los lugares. Saltarse del lugar o ingeniárselas para entrar antes puede provocar una reacción airada de uno o más ingleses presentes.
• Nada es más valioso para un inglés que las buenas costumbres. No cuesta muchos pedir por favor y agradecer. Lo mismo sucede con el saludo; en regiones rurales o con poca gente es una obligación saludar al que pasa.
Curiosidades
• Los ingleses son el pueblo que consume más té por habitante del mundo. Toman 2,5 veces más que sus inmediatos competidores, los japoneses.
• Entre 1066 y 1322 el idioma oficial de Inglaterra fue el francés.
• Los policías británicos no llevan armas de fuego, salvo que se trate de ocasiones u operaciones especiales.
• El Castillo de Windsor es la residencia real más grande del mundo, considerando a aquellas que siguen cumpliendo su propósito de servir como vivienda de un monarca.
• En Inglaterra, los primeros condones que salieron a la venta tenían la cara de la reina victoria en su envoltorio.
• Pese a su fama de ser adoradores de la puntualidad, el aeropuerto de Heathrow acumula el record de impuntualidad en sus operaciones.
• La idea de construir un túnel por debajo del Canal de la Mancha le corresponde al ingeniero francés Nicolás Desmarte, que en 1802 le propuso a Napoleón Bonaparte construir un pasadizo desde Calais para invadir a Inglaterra.
• Cerca del 90% de la superficie cultivada de Inglaterra se usa para producir alimentos para animales.
• Una orden del rey inglés Guillermo el Conquistador obligaba a sus súbditos a acostarse a las ocho de la noche.
• En 1945, el peso de una bandada de pájaros que se posó en una de las agujas del reloj Big Ben retrasó el mecanismo en 5 minutos. Durante las horas que tardó en resolverse el atraso, la ciudad registró el caos por la salida caótica de muchos buques y trenes fuera de horario.
• La guerra más corta de la historia fue la que libraron Inglaterra u Zanzíbar en 1896. El país africano tardó 38 minutos en rendirse.