
FRANCIA: HISTORIA DE PENSADORES Y REVOLUCIONARIOS
Francia es uno de los países que cuenta con testimonios vivos de la los primeros tiempos de la historia del hombre y, a la vez, el hombre hizo de la historia de Francia un testimonio vivo del mundo moderno. La Revolución Francesa y sus pensadores marcaron un límite al absolutismo político en Francia y marcaron una tendencia que fue asimilada por todo el mundo occidental. Hoy es una nación moderna y pujante, ícono de la Europa del siglo XXI.
LA GALIA
En su territorio pueden encontrarse importantes muestras del paleolítico inferior en el río Somme y los Pirineos tradicionales, así como en La Chapelle-aux-Saints, Le Moustier y La Ferrasie. Del paleolítico superior se pueden apreciar abundantes vestigios de los hombres de Cro-Magnon de unos 25.000 años de antigüedad, ubicados todos ellos en el valle de Dordoña. Entre las más famosas pinturas rupestres del mundo se destacan las de Lascaux y de Font de Gaume, en los Pirineos franceses.
Lo que hoy es conocido como Francia, antes se denominaba Galia. La Galia estaba poblada por los galos, pueblo celta de origen indoeuropeo. Sus fronteras quedaron establecidas por el norte con el actual Canal de la Mancha, por el oeste con el Océano Atlántico, por el sur con los montes Pirineos y el mar Mediterráneo, y por el este con el río Rhin (que lo separaba de la Germania) y los montes Alpes (que lo separaban de Italia). Mientras tanto, en el sur de la Galia se establecieron los griegos, quienes fundaron la ciudad que luego tomaría el nombre de Marsella. Ya en el siglo I AC, gran parte del continente europeo estaba bajo la amenaza de la conquista del Imperio Romano. En el año 51 AC, las tropas dirigidas por el emperador romano Julio César conquistaron Galia tras derrotar a los ejércitos de Vercingentorix en la batalla de Alesia. La cristianización de roma facilitó la conversión de las tribus paganas galas, que además fueron profundamente influidas por los métodos económicos y sociales traídos por los invasores. En el siglo V, los francos, un pueblo germánico procedente de Baja Renania, liderados entonces por Meroveo, invadieron los territorios romanos en Galia y establecieron al reino Merovingio. Junto a los visigodos, dominaron las comarcas francesas durante algunos siglos: se fundieron con los pueblos ya asentados en Francia y comunidades de normandos, bretones y burgundios llegados en sucesivas oleadas migratorias anteriores.
Desde el año 486, Francia fue dominada por el rey Merovingio Clodeoveo I, quién luchó en alianza con el papado contra los arrianos para imponer el catolicismo ortodoxo en el territorio francés. En el 751, con el inicio del período carolingio, Pipino el Breve desplazó -con ayuda del Papa- al último rey merovingio, Childerico III. En 983 comienza la dinastía de los Capetos mientras Francia se dividía cada vez más en una infinidad de pequeñas comarcas feudales. A poco de iniciarse el año 1000, las cruzadas para desalojar a los musulmanes de los sitios sagrados en Medio Oriente y la Guerra de los Cien Años contra la corona británica sumergieron a Francia en largos años de costosos esfuerzos bélicos.
Pasado el prolongado período de guerra, una terrible epidemia de peste bubónica iniciada en 1348 sumergió a Francia y a toda Europa en una crisis sin precedentes. Se calcula que cerca de un tercio de la población sucumbió ante la enfermedad. Sin embargo, los tiempos cambiaron y tras la catástrofe, Europa logró resurgir a través del Renacimiento y Francia fue uno de los sitios donde la renovación social y cultural explotó con mayor fuerza.
Pero la paz tardaría en llegar, y a una sociedad en crecimiento y desarrollo le es inherente el conflicto y la lucha interna. Antes de terminar el siglo XIV Francia se sumergió en una guerra que enfrentó a los católicos seguidores del Papa con los grupos protestantes calvinistas o hugonotes. La guerra extinguió el poder de la casa Valois, descendiente de los Capetos, y permitió el ascenso de Enrique IV de la Casa de los Borbón. Los conflictos con los hugonotes protestantes continuaron en los años siguientes. El 24 de agosto de 1572, comenzó en Paris una terrible matanza de calvinistas que se extendió por meses y le costó la vida 10.000 hugonotes. En 1685 Luis XIV dictó el edicto de Fontainebleau, que prohibió el protestantismo y obligó al exilio de 200.000 hugonotes.
En un contexto de crecimiento de gran parte de las coronas europeas y de su afán de conquista territorial, en 1618 Francia se vio embarcada en la Guerra de los Treinta Años contra el Imperio español y el Sacro Imperio romano germánico. Luego de tres décadas de enfrentamientos, La Guerra de los Treinta Años llegó a su fin con la Paz de Westfalia y la Paz de los Pirineos, y supuso el punto culminante de la rivalidad entre Francia y los territorios de los Habsburgo por la hegemonía en Europa.
PERÍODO DE ORO Y REVOLUCIÓN FRANCESA
En los años siguientes Francia consolidó su poder y dio comienzo al denominado “periodo de oro” durante el cual se ampliaron las posesiones coloniales, se lograron grandes avances científicos y el rey consolidó su poder sobre los señores feudales, dando lugar a un gobierno de tipo absolutista.
Mientras tanto, en ciertos sectores influyentes de la sociedad florecían las ideas de la ilustración y el racionalismo, que comenzaban a sentar las bases al cuestionamiento de la autoridad divina del rey. En Francia, estas ideas se habían difundido con fuerza de la mano de grandes pensadores como Jean Jaques Rousseau, Denis Diderot y Voltaire.
Sin embargo, los problemas comenzaron a plasmarse cuando Francia apoyó a los grupos independentistas de las colonias norteamericanas para lograr la independencia de Inglaterra, y así afectaba directamente los intereses de la isla británica. La aventura militar consumió los recursos de la corona francesa y el Estado debió multiplicar la presión tributaria sobre el pueblo francés. Fue así que en 1789 comenzó un periodo de hambrunas y malestar social, que estalló ante la decisión del rey de aumentar el precio del pan, insumo básico de la alimentación de las clases bajas. La revuelta tuvo como consecuencia la organización de los Estados Generales, que repartía el poder entre los nobles, el clero y la burguesía -que había alentado el levantamiento popular-. Un intento de los monárquicos para aplastar la revolución dio lugar a la formación de la Asamblea Nacional el 17 de junio. El 9 de julio, los sectores revolucionarios radicalizaron sus posturas al enterarse de la formación de un ejército real para terminar con la Asamblea. Sin embargo, el 4 de agosto la Asamblea abolió la nobleza y en 1790 sujetó la iglesia al Estado. En los días siguientes, una ola de violencia contra los nobles y sus propiedades se desató en gran parte del territorio francés.
El 20 de junio de 1791 el rey Luis XVI intentó huir de París con su familia para unirse a las fuerzas contrarrevolucionarias, pero fueron arrestados en Varennes. El 10 de agosto de 1792 una masa enardecida por la noticia de un inminente ataque a Francia por parte de las coronas aliadas al rey, tomó por asalto el Palacio de las Tullerías y el 21 de enero siguiente el rey y su esposa fueron ejecutados.
La muerte del monarca dejó sin vuelta atrás la revolución, que además debió enfrentar la presión de los ejércitos austriacos y prusianos. Las tropas revolucionarias obtuvieron un triunfo contra los prusianos en Valmy en septiembre de 1792. El riesgo de una invasión, inició en 1793 el periodo más duro de la Revolución Francesa, durante la cual los jacobinos liderados por Robespierre impusieron un clima de terror.
NAPOLEÓN BONAPARTE
En el frente de batalla comenzó a surgir la figura de Napoleón Bonaparte, un genial militar corso que obtuvo resonantes triunfos para la revolución. El 4 de septiembre de 1799, el general corso ejecutó una hábil maniobra y logró la cima del poder al ser electo Primer cónsul de Francia. Las reformas jurídicas y administrativas de Napoleón cambiaron la estructura política y social gala. Siguió adelante su victoriosa carrera militar y expandió el control francés sobre la mayor parte de Europa. En 1802, Napoleón se coronó emperador de Francia, pero en 1812 el general francés se aventuró con su ejército en las inmensidades rusas y sufrió una derrota casi absoluta. Paris cayó el 31 de marzo de 1814 ante las tropas aliadas de Gran Bretaña, Austria, Prusia, España, Portugal y Suecia. Napoleón fue exiliado en la isla de Elba e intentó regresar cien días después. Formó un ejército de 200.000 hombres, pero fue derrotado definitivamente el 18 de junio de 1815 en la batalla de Waterloo.
Con la derrota de Napoleón volvió a instalarse la monarquía encabezada por el rey Luis XVII. Sucesivas revoluciones en 1830 y 1840 demostraron sin embargo que las masas ya habían rechazado este sistema de gobierno. El 4 de noviembre de 1848 se promulgó una nueva Constitución y se realizaron las primeras elecciones para presidente al año siguiente. Luis Napoleón, sobrino de Bonaparte, ganó las elecciones con el 75% de los votos. El nuevo presidente usó el apoyo popular para proclamarse Emperador Napoleón III de Francia el 2 de diciembre de 1852. Durante el segundo imperio, Francia avanzó en un rápido proceso de industrialización y expansión colonial. Fueron años de auge económico y autoritarismo político.
Napoleón III llevó adelante una agresiva política expansionista que lo llevó a entrar en guerra con Rusia en el conflicto de Crimea, contra los prusianos entre 1870 y 1971 y a invadir México para instalar un efímero reino en tierras aztecas. Las derrotas en México y contra los prusianos en 1870 obligaron al emperador a abdicar. De esa manera nació la Tercera Republica francesa regida por una democracia parlamentaria.
Tanto en tiempos de Napoleón III como en el periodo republicano, Francia conquistó territorios en Marruecos, Argelia, Senegal, Indochina, Sudán, Madagascar, el Congo, Somalia, Líbano, Siria, y algunos enclaves en América y Oceanía.
FRANCIA Y LAS DOS GUERRAS MUNDIALES
La carrera colonial y la situación de territorios franceses reclamados por Alemania condujeron roces con la antigua Prusia. Al desatarse la Primera Guerra Mundial Francia se alió a Gran Bretaña y Rusia para enfrentar a los alemanes, que combatían aliados al imperio Austro Húngaro. Fue una guerra que consumió millones de hombres e ingentes cantidades de recursos. Tras un rápido avance alemán que llegó a las puertas de Paris, la guerra se empantanó en un conflicto estático de trincheras y mortíferos bombardeos. El triunfo correspondió a los aliados y Francia presionó para obtener millonarias compensaciones de parte de los vencidos.
La humillación alemana dio lugar a una nueva fase del conflicto desatada el 3 de septiembre de 1939, cuando el régimen nazi alemán invadió Polonia. Las tropas francesas sucumbieron ante las bien entrenadas y equipadas fuerzas militares alemanas. Los vencedores dividieron el país y ejercieron el control directo sobre el norte y oeste del territorio francés, mientras que en el resto, el régimen títere de Vichy sostuvo un gobierno en apariencia autónomo, pero que en la realidad era manejado por el los nazis. La presencia de partisanos “maquis” apoyados por los aliados y liderados desde el exilio por el general Charles de Gaulle, permitió a Francia sostener la lucha contra los ocupantes. El 6 de junio los aliados iniciaron la liberación de Francia al desembarcar en Normandía. Semanas después, Paris primero y luego el resto del territorio francés, fueron liberados del dominio nazi.
Durante la posguerra, Francia tuvo que hacer frente a rebeliones independentistas en sus territorios coloniales. Fueron particularmente graves los combates que debió enfrentar en Indochina y Argelia, conflictos que terminaron con la derrota de las fuerzas galas. Durante estas luchas hizo su aparición la Organisation de l’Armee Secrete, un grupo paramilitar católico y ultranacionalista que intentó derrocar al presidente Charles de Gaulle en 1962 para detener el proceso de descolonización de Argelia.
DE LA GUERRA FRÍA A LA ACTUALIDAD
Ya inmersa en la Guerra Fría, Francia fue parte de la alianza occidental formada con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que enfrentó al bloque soviético y desarrolló un sistema propio de armas de disuasión nuclear. En 1956, tropas francesas, británicas e israelíes atacaron a Egipto luego de que el régimen de Abdel Nasser nacionalizara el Canal de Suez, que era administrado por capitales anglo-franceses. Aunque la ofensiva tuvo éxito, los estadounidenses ordenaron a Paris, Tel Aviv y Londres el retiro de sus fuerzas, directiva que fue tomada como una humillación insoportable por el gobierno galo. Francia renunció a la OTAN y desplegó una política estratégica propia, aunque no disociada con la de sus aliados occidentales. Francia fue un miembro central del proceso de integración europea y uno de los fundadores de la actual Unión que une a los estados del continente. En tiempos recientes ha participado en las coaliciones que enfrentaron a los irradies en la guerra del Golfo de 1991 y conserva el puesto de miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU.
Historia de pensadores y revolucionarios"

El territorio continental de Francia puede dividirse en tres grandes regiones. Las cuencas sedimentarías de Paris y Aquitania, los antiguos macizos de la región occidental y las zonas cordilleranas de Los Alpes y Los Apeninos. Las regiones linderas al mediterráneo cuentan con un clima templado y húmedo, mientras que al norte los promedios de temperatura son más bajos con precipitaciones estacionales fuertes. El clima montañoso de las regiones mas altas se torna más crudo a medida que aumenta la temperatura y los bosques que tapizan la parte central se vuelven más raleados.
los antiguos macizos de la región occidental y las zonas cordilleranas de Los Alpes y Los Apeninos”

Francia posee la quinta economía más grande del planeta. Su sistema productivo se caracteriza por su calidad y por obtener productos que combinan exitosamente tradición y vanguardia. La intervención estatal en la economía es limitada, aunque con tradición proteccionista, y cuenta con una efectiva política de promoción internacional de los productos franceses.
Su sector industrial se destaca en los rubros de transportes, maquinarias, telecomunicaciones, ingeniería civil, alimenticia, aeroespacial, energía, petróleo, químicos, automotrices, textiles y nucleares. Francia mantiene un sector agroganadero sólido e industrializado que produce principalmente cereales y sus derivados, ganado vacuno y porcino, frutas, vinos y verduras. En el sector de servicios, las telecomunicaciones, el turismo, la banca y los seguros han globalizado sus operaciones.
quinta economía más grande del planeta”

La sociedad francesa es un mosaico de etnias y culturas reunidas a lo largo de un proceso de migración que aun continúa modificando su composición. La mayoría de los franceses desciende de las antiguas tribus celtas, enriquecidas con el aporto de grupos germánicos galos, normandos, bretones, ostrogodos, romanos y francos. A partir del proceso de descolonización de las antiguas colonias francesas, el flujo de africanos, árabes y asiáticos cobró un considerable impulso y en tiempos recientes se ha sumado nuevos contingentes provenientes de los países europeos y latinoamericanos. Es así que Francia posee un cuarto de su población es extranjera. Aunque algunos grupos políticos han mostrado su enojo por la llegada masiva de extranjeros, la caída de la tasa de natalidad de los residentes más antiguos y su alta esperanza provoca un déficit demográfico que fue compensado gracias a la migración.
La lengua oficial es el francés, pero el estado galo reconoce 75 lenguas regionales y extranjeras habladas por minorías. Además de los idiomas hablados por extranjeros y sus descendientes, se conservan grupos de dialectos locales como el bretón, el corso, el occitano y el alsaciano.
La mitad de la población es cristiana y la primera minoría son los no creyentes, con una representación del 30%. Cerca del 10% de la población profesa el Islam. El resto está formado por un variado conjunto de budistas, protestantes, judíos, ortodoxos rusos, cientologistas, cismáticos y sectas menores.
la caída de la tasa de natalidad de los residentes más antiguos”
La cultura francesa se puede valorar tanto por su diversidad como por su capacidad para influir sobre el curso de la historia mundial.
El eclecticismo de la cultura francesa puede observarse en su arquitectura, tan vasta que abarca a los monolitos prehistóricos de Languedoc, los míticos fortines Gazetly Zahar en el país vasco francés, la Via Domitia construida por los romanos en el sur de Francia, los castillos medievales de Beauvais, la Bastide o Fontgeaudrant, el maravilloso gótico desplegado en la Catedral de Notre Dame de París, la ostentosa combinación de romanticismo, Renacentismo y rococó del Palacio Louvre, las tenebrosas profundidades de la Línea Maginot y las mas recientes construcciones que marchan a la vanguardia del diseño arquitectónico.
Pero Francia es además cultura viva, que se traduce el los cultores de la música celta francesa, la imperecedera música clásica, la alegría del Bodeville, los ritmos mas modernos como el yé-yé, a o la Nouvelle Chansón, recorren una amplia gama de estilos y cadencias. El rock, la música electrónica y el hip hop ejecutadas en Francia han logrado colarse en los mercados del todo el planeta.
Si se quiere conocer el espíritu parisino, nada mejor que visitar el Moulin Rouge, un cabaret que desde 1889 ha establecido un modo excelso de combinar erotismo con espectáculos de calidad. Para los que prefieren un espectáculo más intelectual, puede concurrir a la Bienal de París que se celebra cada dos años. Este encuentro, ideado en 1958 por André Malraux cuando era Ministro de Cultura, reúne las vanguardias artísticas de todo el planeta. El Festival de Cannes realizado cada mes de mayo reúne a los más destacados autores de la cinematografía mundial en el idílico paisaje de la ciudad costera francesa. Para el interesado en la historia, Francia propone un abanico muy variado de opciones que incluyen las pinturas rupestres de Lascaux, recorridos por los antiguos pasadizos subterráneos situados debajo de Paris y las playas de Normandía en donde los aliados comenzaron a destrozar los delirios genocidas de Adolf Hitler.
París
El pueblo galo de los Parisios fundó la actual capital de Francia entre los años 250 y 200 AC. A partir del año 52 AC la ciudad fue tomada por los franceses y desde entonces se convirtió en la llave para el dominio económico y político de toda Francia. Paris se convierte en capital de Francia durante el reinado de Felipe Augusto (1190-1220). El lugar emblemático para conocer la importancia histórica de Paris es el antiguo palacio – museo de Louvre y el Palacio de Versalles, residencia del último rey que gobernó antes de la revolución francesa de 1789. Otros de los símbolos de la ciudad es la torre Eiffel, enorme estructura de hierro de 330 metros de altura construida para la Feria Mundial de París de 1889. el Arco del Triunfo construido en la Avenida Champs Élysées construido por Napoleón Bonaparte en 1810 para celebrar sus victorias, fue además el sitio elegido por las tropas nazis para desfilar triunfantes cuando tomaron la ciudad en 194o. Debajo de la ciudad, un inmenso laberinto de cementerios centenarios y corredores de uso misterioso esconden relatos poco conocidos de la “ciudad luz”, la urbe mas elegida por el turismo en todo el mundo.
Marsella
Además de ser la segunda ciudad más grande de Francia, el puerto de Marsella es el sitio que le dio su nombre al himno galo, “La Marseillaise”. Las cuevas paleolíticas submarinas de Cosquer indican que la región está habitada desde hace por lo menos 30.000 años. Fue colonizada por los griegos hacia el año 600 AC y tomado por los romanos en el año 49 AC y desde entonces comenzó a ser conocida como Massalia, del cual deriva su nombre actual. Fue saqueada por los musulmanes en los años 838 y 846 y puerto de entrada para la epidemia de peste negra que asoló a Europa desde 1347. Sobre la cima del monte que domina la ciudad, se encuentra la bella y antigua iglesia de Notre Dame de la Garde, posición desde la cual se puede admirar el Vieux Port y el casco histórico de la ciudad, destruido parcialmente durante la ocupación nazi. En la isla de If, se encuentra un antiguo castillo del siglo XVI que sirvió de inspiración a Jorge Dumas para escribir la novela Montecristo.
Línea Maginot
Para los apasionados de la historia bélica, recorrer la línea Maginot es la oportunidad para adentrarse a los tiempos de la Segunda Guerra Mundial. Concebida en 1922 por el ingeniero André Maginot para frenar un ataque desde Alemania, este sistema de fortines estuvo preparado para alojar a decenas de miles de soldados bajo paredes de concreto de hasta cinco metros de espesor. Constaba de 108 fortines y 400 Km. de galerías subterráneas que conectaban blocaos de artillería, depósitos de armas y alojamiento para al menos 50.000 tropas. Sirvió de poco ante el avance nazi en 1940, que rodeó la fortificación por el norte y la neutralizó atacando por la retaguardia poco defendida. Se conservan algunas de las galerías originales y elementos que cuentan el modo en que vivían los soldados en su interior mientras esperaban un combate que nunca aconteció como estaba planeado.
Verdun
Verdún es uno de los sitios que recuerdan el doloroso precio en vidas humana que ha pagado la raza humana por sus ánimos belicistas. Esta localidad fue el campo de batalla que entre el 21 de febrero y el 19 de diciembre de 1916 costó la vida 250.000 soldados de los bandos aliado y alemán caídos ante las ofensivas inútiles, el barro omnipresente y las trincheras infectas. Allí podrán hallarse los rastros de antiguas fosas y casamatas, los pueblos de Beaumotn, Bezonvaux, Cumieres, Douaumont, Ornes y Vaux destruidos por la contienda pero conservados tal como quedaron tras la batalla y los cementerios que alojan a cientos de miles de tumbas de soldados muertos en combate. En los fuertes de Verdun y Saint Michel se conserva una completa colección de elementos vinculados a la Primera Guerra Mundial/
Carnac
En la ciudad bretona de Carnac se encuentra el monumento prehistórico más extenso de Europa. Se trata de un inmenso alineamiento de 4.000 megalitos distribuidos en una superficie de 40 hectáreas. Los estudios arqueológicos indican que fueron erigidos entre los años 4.000 y 2.500 AC, aunque. Poco se sabe sobre el pueblo que los erigió y persiste la polémica sobre su propósito, ya que no se estableció si tenía fines rituales, funerarios o astronómicos. La roca más grande del conjunto es el Gigante de Manio, una inmensa piedra de 6 metros de alto
Francia es uno de los cinco destinos más visitados por el turismo mundial, por lo que cuenta con una adecuada infraestructura para atender las necesidades de los visitantes extranjeros. Diez aeropuertos internacionales, líneas férreas que lo unen con todos los países limítrofes y una variada oferta de conexiones marítimas hacen muy sencillo llegar a Francia. Si se quiere observar de cerca una de las más increíbles obras de ingeniería realizadas por el hombre, se puede viajar desde el Reino Unido a través del túnel ferroviario construido por debajo del Canal de la Mancha.
Francia se encuentra muy bien comunicada por el tren estatal SCNF y sus tramos mas importantes son recorridos por trenes de alta velocidad. Aunque los pasajes pueden ser relativamente caros, son un poco más económicos que los vuelos internos que cubren el territorio francés. Mas barato es viajar en ómnibus, servicio que se caracteriza por su comodidad y puntualidad.
Una de las opciones preferidas es alquilar un auto y lanzarse a las rutas francesas. Los caminos son modernos y están bien señalizados. El conductor francés suele ser muy amable, pero a veces también enérgico cuando el turista no respeta las normas de tránsito.

Crêpe
Los crêpe son una de las contribuciones mas populares de la cocina gala a la gastronomía mundial. Se trata de una masa a base de harina de trigo, huevos, leche y manteca. Existen variedades saladas o dulces. La masa es cocida en finas fetas redondas, que luego son rellenas con diferentes variedades de preparaciones dulces o saladas. (Tips: bajo ninguna circunstancia debe llamar panqueques a los crepê delante de un francés. Aunque uno no los vea diferentes, para un francés es como llamar sidra al champagne)
Bœuf bourguignon
Procedente de la cocina de Borgoña, el Bœuf bourguignon es una de las especializades mas buscadas de la cocina tradicional francesa. Se prepara con carne de buey cocida con una base de cebolla, ajo, ají y “bouquet garni” (un ramillo que combina hojas de albahaca, perejil, tomillo, laurel, puerro, apio, romero, ajedera y estragón, entre otros). Mientras se cocina la carne lentamente, se le agrega vino tinto Borgoña mientras se espesa la salsa resultante con roux (preparada de harina y grasa). El resultado es una carne tierna y aromatizada. Un acompañamiento de pastas, hongos o verduras completa el plato. (Tips: existen pocos lugares fuera de Francia donde se prepare el Bœuf bourguignon correctamente. Puede aceptarse el reemplazo del buey por res e incluso caballo, pero el buen borgoñés no debe ser sustituido para su preparación)
Bouillabaisse
La sopa de pescados procedente de occitania permite saborear los frutos de mar preferidos por los franceses. Consiste en una sopa preparada con grandes trozos de varias especies de pescados. Los más usuales son el gobio, el congrio, la morena, el rape y los salmonetes. Al momento de ser servido, se ponen a navegar sobre la sopa algunos papas o “roullie”, tostadas untadas con mayonesa engordada con migas de pan y especias. (Tips: dicen los especialistas que el lugar indicado para comer el Bouillabaise mas exquisito es el puerto de Marsella, más precisamente en los restaurantes a donde llegan los pescados más frescos)
Ratatouille
El ratatouille proviene de la cocina provenzana, aunque se come a diario en toda Francia. Consiste en un preparado de verduras y hortalizas cocidas en aceite. Aunque existen variaciones de acuerdo al gusto de quien lo come, se lo suele preparar con berenjenas, tomates, ajos, pimientos, calabacines, hinojo y cebollas. El preparado es aromatizado con tomillo, orégano, albahaca y romero Suele afirmarse que existe un orden correcto para colocar las verduras en el aceite o que se deben hacer por separado para luego integrarlas al momento de servirlo. Sin embargo una buena ratatouille dependerá siempre de la mano del cheff y su capacidad para condimentar y cocer adecuadamente cada ingrediente. (Tips: en verano se suele servir tibio e incluso frío, por lo que no vale la pena quejarse frente al mozo por no traer la comida caliente)
Foie Gras
Nadie debería dejar Francia sin antes haber probado el Foie Gras. Se prepara con hígado de ánade al que usualmente se alimenta con alimentos específicos para obtener sabores muy característicos. Las variedades más exóticas se preparan con patos o gansos alimentados con trufas negras, una especie sumamente cosotas y rara. Aunque las entidades protectoras de animales piden que se prohíba su producción, los artesanos gastronómicos galos continúan produciéndolo. (Tips: suele confundirse al Foie Gras con el paté, dos comidas que proceden del hígado animal, pero no tienen nada más en común)
Bebidas típicas
Vinos de Francia
Francia compite desde hace siglos por lograr el cetro del mejor y mayor productor de vinos de Europa. Se produce en las regiones de Alsacia, Beaujlais, Burdeos, Borgoña, Champaña, Córcega, Jura, Languedoc, Provenza, Rosellón, Saboya, la zona del Sud Ouest y en los valles de Loira y el Ródano. Recorrer las bodegas, ya sea que se trate de instalaciones familiares o grandes emprendimientos industriales es la oportunidad para conocer la tradición y pasión con que los franceses elaboran el vino. Ya sea mirando un atardecer en el cottage normando o en un mediodía en la Rue Montmartre, otro vino que no sea el producido en las viñas galas estaría totalmente fuera de lugar.
Champagne
El espumante blanco nacido en la región francesa de Champaña se ha convertido en la bebida que identifica al país en el mundo. Se elabora mediante la fermentación de las vides en cubas de roble. Tras un tiempo de reposo se interviene el proceso para agregarle azúcar a fin de reiniciar el proceso de fermentado. En ese momento, se traslada el líquido a una botella y se las cierra. Las botellas son estacionadas con el pico hacia abajo y periódicamente giradas a fin de dirigir el sedimento a la zona del tapón. Descorchado y eliminado el sedimento se vuelve a encorchar. Tras un tiempo de reposo, está listo para el consumo. Tal es el prestigio de esta bebida, que en 2010 un cliente del hotel Ritz Carlton de París gastó 275.000 dólares en una botella de champagne Piper Heidsieck de 1907. (Tips: las reglas de denominación de origen permiten que solo el espumante de Champagne reciba tal denominación. Si no es de Champaña, no es Champagne)
Cognac
El Cognac procede de la ciudad homónima situada en la región francesa de Charente. Se prepara a partir del doble destilado de vinos blancos envejecidos en alambiques de cobre. Luego se estaciona en cubas de roble, que le transmiten su sabor y color característicos. De acuerdo al tiempo de destilación, que debe ser de por lo menos 30 meses, su sabor será más apreciado. Según los entendidos, no se puede considerar bueno a ningún coñac que no haya permanecido al menos 30 años en estacionamiento. (Tips: aunque el Cognac está protegido por la denominación de origen, Francia entregó el permiso de producción a Uruguay luego que este país envió ayuda durante la primera guerra mundial)
Cointreau
El triple Sec es un tipo de licor preparado con el destilado de cáscaras de naranja previamente secadas al sol. Esto no dice mucho, salvo que al ser embotellado se lo comercialice con la marca Cointreau, una de las más identificadas con el beber galo. Es preparado por la familia Cointreau desde 1875 en Saint Berthélemy D’Anjou, un pueblo cercano a la ciudad de Angers. El agregado de especias secretas permite a la familia que lo produce protegerse de las imitaciones. (Tips: entre los franceses se bebe en los encuentros sociales. Aunque suele servirse en medidas chicas, muchos tragos pequeños pueden conducir a una fenomenal borrachera no intencionada)
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Tips
• Francia no exige visa a ciudadanos de la Unión Europea, EEUU, Australia, Nueva Zelanda, Canadá e Israel.
• No existen riesgos en el sistema de agua potable.
• Francia es un país bastante seguro, aunque en algunos distritos de las grandes ciudades actúan bandas de carteristas y arrebatadores que aprovechan el descuido de los turistas.
• Al francés le gusta mucho hablar en su idioma y, salvo que lo indique claramente, prefiere no expresarse en inglés aunque lo entienda a la perfección. Si va a intentar hablar francés, prepárese para ser corregido constantemente en su pronunciación. No olvide que el galo es un idioma de sutilezas y que un pequeño cambio de entonación puede hacer que exprese cosas sin sentido alguno.
• El sistema eléctrico es de 220 V y 50 Hz
• Conocer Paris no es conocer Francia. En el interior del país existen locaciones muy interesantes y cargadas de historia.
• Los franceses le dan gran importancia a la puntualidad.
• En la mayoría de los lugares turísticos se incluye la propina en la factura. Si el servicio ha sido muy bueno, se puede dejar un adicional.
Curiosidades
• Francia es el país mas visitado por el turismo en todo el mundo. Cada año, recibe a 67 millones de personas.
• En la región de Normandía las mareas pueden tener una diferencia de 15 metros de altura.
• El himno francés, “La Marsellesa”, fue creado en 1792 en Estrasburgo, no en Marsella.
París
Torre Eiffel
Consturida por encargo del gobierno francés al arquitecto Gustave Eiffel en 1898, tuvo como propósito mostrar la pericia tecnológica gala durante la Exposición Universal organizada ese año en París. Su éxito evitó que fuera vendida como chatarra al finalizar el evento. Mide 300 metros y esta construida con vigas de hierro remachado. Es el monumento mas visitado del mundo.
Catedral de Notre Dame
La más famosa iglesia de Francia comenzó a construirse en 1163 y fue finalizada en 1345. Atacada por los revolucionarios 1793, fue restaurada para servir de escenario de la coronación de Napoleón bonaparte como emperador de Francia en 1804.
Palacio de Versalles
El Palacio de Versalles fue la residencia real de los reyes de Francia construida por orden de XIV. Su construcción se inició en 1661 y finalizó en1678. Es el símbolo del esplendor monarquíco galo. Sus salones ricamente decorados han sido preservados como testimonio del modo de vida de la nobleza antes de los tiempos republicanos.
Arco del Triunfo
Napoleón Bonaparte ordenó construir el Arco del Triunfo tras derrotar a los ejércitos de Austria y Rusia en la batalla de Austerlitz en diciembre de 1805. Fue diseñado por Charles Ribart y mide 49 metros de altura. También fue el sitio elegido por Adolfo Hitler para hacer desfilar sus tropas luego de tomar Paris el 14 de junio de 1940.
Tumba de Napoleón
Bajo la cúpula del edificio de Les Invalides, se encuentran depositados los restos de Napoleón Bonaparte.Están colocados en un inmenso ataúd de piedra realizado en piedra de pórfido rojo, colocado en una base de grantio verde de Vosges. Napoleón murió el 5 de mayo de 1821 y fue enterrado en la isla de Santa Elena donde estaba prisionero, pero su cuerpo fue trasladado a su actual emplazamiento en 1840.
Acueducto romano
La presencia de la cultura romana puede observarse en el magnífico. La construción de arcos del siglo II ha mostrado su fortaleza al resistir 18 siglos en pie.
Castillo de Vincennes
Construido en el sigIi XII como residencia de campo por el rey Luis VII, en los siglos posteriores se le furon agregando torrees y murallas hasta concluir en uno de los castillos mas bellos y poderosos de Francia.Convertida por un tiempo en una prisión, supo albergar entre sus prisioneros famosos al Marqués de Sade y a Diderot.
Tumba de Jim Morrison
Cada año, el cementerio de Père-Lachaise recibe a miles de vistiantes que llagan para conocer la tumba del cantante norteamericano Jim Morrison, que fuera hallado muerto el 3 de julio de 1971 en su casa del barrio parisino de Marais.
Cementerio de Montparnasse
El cementario de Montparnasse puede ser el sitio ideal para descubrir las historias mas intersantes de París. Allí, se encuentra la tumba de Alfred Dreyfuss, un oficial de origen judío falsamente acusado de traición y enviado a la Isla del Diablo a purgar su condena. También se pueden visitar las tumbas del escritor argentino Julio Cortázar, del filósofo Raymond Arón y del ex presidente mexicano Porfirio Díaz.
Museo del Louvre
Además de ser hogar de la mas famosa colección artística mas famosa del mundo, El Museo del Louvre posee una coelcción de objetos arquelógicos de enorme valor histórico. Con la mítica Gioconda de Miguel Angel, convive una valiosa colección de arte islámico, el código de Hammuabi, la Venus de Milo, la Victoria de Samotraciia y gigantescas estatuas aladas traídas de la Mesopotamia.
Verdun
Fuerte de Douamont
En este sitio, funcionaba una batería de artillería francesa. Un error de comunicaciones hizo que los franceses lo dejaran casi sin vigilancia y fuera tomado por un diminuto pelotón al mando de un cabo alemán de apellido Kunze el 25 de febrero de 1916. Reforzada la guarnición alemana, los franceses perdieron miles de hombres para recapturarlo.
Boyau de Londres
Este camino construido en los tiempos de la guerra de trincheras, servía para comunicar las posiciones aliadas.Su curiosa construcción parecida a una gran zanja tenía por objeto proteger a los mensajeros de las balas enemigas.
Cementerio francés
La batalla de Verdún provocó la muerte de 250.000 hombres. Este cementerio francés es apenas uno de los tantos creados en los días posteriores al combate. Se estima que Francia perdió 60.000 soldados en este combate.
Campo de batalla de Verdún
Los relatos de la batalla de Verdún relatan los constantes bombardeos que tornaron el paisaje en una postal similar a la superficie lunar. En la llanura de Verdún, se han conservado los paisajes catigados, ahora cubiertos por una capa de hierba.
Memorial de Verdún
El Monumento inaugurado en 1967 recuerda a las víctimas civiles y militares caídas durante la batalla de Verdún. Incluye un museo dedicado a la batalla que exhibe objetos usados en la batalla por los ejércitos que combatieron en ella.
Marsella
Isla Ratonneau
La isla de Ratonneau formaba parte del sistema de defensa de Marsella. El fuerte en su cima data del siglo XVII y resguardaba el acceso al puerto. Un leprosario construido en 1828 sirvió además para internar a los viajeros en cuarentena.
Castillo de If
El Castillo de If es uno de las fortifiaciones mas famosas de Francia. Fue edificado en 1527 por orden del Condestable Carlos III con piedras extraídas de las ruinas de iglesias y piedras de la propia isla. También sirvió como prisión y entre sus prisioneros mas famosos estuvieron el misterioso "hombre de la máscara de hierro"y el Marqués de Sade. El escritor Alejandro Dumas se inspiró en este castillo para escribir su novela "El Conde de Montecristo".
Fuerte Saint Jean
El fuerte fue construido en el sitio donde los caballeros de la orden de los Hospitalarios de San Juan tenían su punto de partida para partir hacia las cruzadas en Jerusalén. El Fuerte, contruido en 1660, tiene en su torre central su sitio mas famoso. Curiosamente, al ser construido su artillería apuntaba hacia el centro de la ciudad en lugar de hacerlo hacia el mar.
Basilica de Notre Dame de la Garde
Sobre la colina de 162 metros de altura que domina la ciduad, se encuentra la iglesia mas importante de la ciudad, Notre Dame de la Garde. Fue construida en 1853 sobre los restos de un antiguo castillo que ocupaba la colina.
Catedral de Marsella
El más imponente edificio de Marsella fue construido entre 1852 y 1893. Se trata de un edificio de estilo románico bizantino que exhibe una arquitectura novedosa y admirable.
Faro de Santa María
"Le Faro" como suelen decirle los marselleses, ha guiado a los navergantes que llegan a su puerto desde que fuera terminado en 1855. Es una construcción de 22 metros de altura.
Vieux Port
El Puerto Viejo de Marsella conserva los antiguos edificios de tiempos de la revolución francesa. Son los mismos que oyeron los ecos de "la Marsellesa", el himno galo que fuerza adoptado en tiempos de la Revolución Francesa.